Maíz

Dekalb tiene un portfolio de híbridos adaptado para Paraguay y sus diferentes regiones, las cuales en conjunto con las mejores práctica sagronómicas le permitirán maximizar el rendimiento. Esto se debe a que contamos con el mejor Germoplasma que se sustenta en cuatro pilares

I- Rendimiento

Los híbridos Dekalb poseen el máximo potencial de rendimiento del mercado, probado por medio de nuestra red de ensayos (ECHOS, Strip Tests, Desafíos) así como también por ensayos realizados por organismos independientes.

II- Estabilidad

A través de años y diversos ambientes, los híbridos Dekalb muestran la mayor estabilidad de rendimiento, viéndose menos afectados por los factores de estrés que otros híbridos. Esta característica es lograda gracias a la selección de germoplasmas tolerantes a enfermedades y condiciones ambientales, que le dan a la planta energía adicional para proteger el rendimiento en condiciones adversas.

III- Calidad de la semilla DEKALB

Nuestra semilla es producida bajo los más altos estándares de calidad internacionales, y bajo estrictos controles internos, que permiten garantizar el más alto Poder Germinativo. Entendiendo que un cultivo exitoso se logra asegurando un óptimo stand de plantas desde el inicio.

A diferencia de otros cultivos de verano como el girasol y la soja, el maíz posee escasa capacidad para compensar una reducción en el número de plantas mediante el aumento en el tamaño de espigas. El rendimiento es afectado por la desuniformidad espacial y temporal, en la distribución de las plantas y en la velocidad del crecimiento de cada uno de los individuos de la población. Por lo tanto, la calidad de la semilla juega un rol fundamental para asegurar un stand de plantas adecuado, así como una rápida y homogénea implantación.

IV- Sanidad

Una de las fortalezas de la marca Dekalb es la alta tolerancia a las enfermedades prefuentes de climas tropicales, producto de la constante selección de híbridos en ambientes en los que se presentan dichas enfermedades.