Cuando vemos los retos de producir alimento, combustible y ropa para un planeta en aumento, no vemos una sola respuesta. Vemos miles de posibilidades.

Somos mejor conocidos por nuestros adelantos en biotecnología y, desde 1996, los agricultores han usado nuestras semillas biotecnológicas para aumentar el rendimiento de la cosecha de cultivos importantes como maíz, soya y algodón. Pero la biotecnología es sólo una parte de lo que hacemos.


Las áreas en que trabajamos

Además de la biotecnología, usamos otras innovaciones para mejorar la agricultura. Una de éstas es el desarrollo de nuevas maneras de perfeccionar el mejoramiento genético tradicional. Otras mejoras se logran a través de soluciones agronómicas tales como tecnologías químicas, biológicas y de equipo.

 

Qué impulsa nuestro enfoque

Creemos que nuestra labor es analizar los problemas y los retos de la agricultura, y utilizar la innovación humana para encontrar soluciones. Algunas veces esta innovación adquiere la forma de avances científicos tales como las semillas de maíz, soya y algodón resistentes a plagas; o semillas hortícolas que han sido mejoradas genéticamente para que proporcionen una mejor nutrición. La innovación puede ser un sistema de agricultura de precisión ayudada por satélite que permite a los agricultores ajustar sus siembras y fertilizar hasta el último rincón. Pero lo que todos tienen en común es que representan el progreso de la lucha humana para alimentarnos usando los recursos limitados que nos ofrece el terreno y los recursos ilimitados de la imaginación humana.