¿Influye Monsanto en los gobiernos de forma inadecuada?

Por mucho tiempo, Monsanto ha defendido el mejoramiento de la agricultura con las herramientas de la biotecnología. Consideramos que la biotecnología puede ayudar a que la agricultura sea más productiva y sustentable. Dentro de cuarenta años habrá 3 mil millones de personas que habrá que necesitarán alimento, vestido y suministro de energía. La tecnología, incluyendo a la biotecnología, es un elemento clave para ayudar a que los agricultores satisfagan las necesidades mundiales. Nuestro negocio está enfocado al 100 por ciento en las herramientas que los agricultores requieren para satisfacer esta demanda.

Gran cantidad de organizaciones comparten nuestra visión, pero otras están en desacuerdo. Aquellos que se oponen a la biotecnología agrícola citan objeciones relacionadas con la inocuidad y objeciones filosóficas para desarrollar y aplicar la ciencia de la biotecnología en el mejoramiento de la agricultura.

Uno de los papeles del gobierno en esta cuestión es la de evaluar la información de ambas posiciones y tomar decisiones políticas adecuadas en beneficio del bien de la comunidad. Monsanto, nuestros socios y nuestros opositores, todos hemos estado activos con casi todos los gobiernos del mundo para defender nuestras respectivas posiciones respecto a la biotecnología agrícola. Esa es la manera en que debe ser. Es el derecho y deber de todos participar en tales procesos.

Una gran parte del mundo ha aceptado la tecnología agrícola. Autoridades científicas y regulatorias de todo el mundo como la United Nations’ World Health Organization [Organización Mundial de la Salud] y la Food and Agricultural Organization [Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación], la Royal Society en el Reino Unido, el American College of Nutrition [Colegio Estadounidense de Nutrición] y la French Academy of Medicine [Academia Francesa de Medicina] se encuentran entre varios de los reconocidos grupos que han pronunciado claramente sus puntos de vista respecto a que los alimentos derivados de cultivos biotecnológicos sean evaluados rigurosamente mediante pruebas integrales de inocuidad ambiental, forraje y alimentos. Las agencias regulatorias en los Estados Unidos, Canadá, Japón, la Unión Europea, Corea, Taiwán, Australia, Argentina, México, Rusia y muchos otros países alrededor del mundo han concluido que sembrar productos biotecnológicos es tan seguro como hacerlo con las variedades actuales de cultivos que no son biotecnológicos para su uso en los alimentos y el forraje.

Debido a este nutrido apoyo a la biotecnología agrícola, aquellos que se oponen a ella han acusado a Monsanto y a otros de influir de forma inapropiada en los gobiernos que han adoptados leyes o políticas que apoyen la biotecnología de la agricultura. Este simplemente no es el caso. Monsanto, al igual que nuestros opositores, defiende nuestra posición antes los gobiernos. Defendemos políticas, reglamentos y leyes solidarias que se basen en los principios de una ciencia adecuada. Cumplimos con las leyes locales con relación a nuestros esfuerzos con los gobiernos y realizamos auditorías de rutina para asegurar que nuestros esfuerzos sean transparentes, adecuados y legales. En cualquier caso en el que acciones ilegales sean cometidas por empleados o contratistas de la compañía (Consultar "Prácticas Comerciales de Monsanto en Indonesia"), tales personas son reportadas a las autoridades adecuadas.

Una objeción que han planteado quienes se oponen a la biotecnología es el hecho de que algunos empleados que anteriormente trabajaron para el gobierno han pasado a trabajar para Monsanto y algunos empleados de la compañía han dejado a la empresa para asumir trabajos dentro del sector público. Algunos críticos afirman que esto muestra la colusión entre Monsanto y el gobierno. Tales teorías ignoran la simple verdad en el hecho de que la gente con frecuencia cambia de trabajo para encontrar puestos que concuerden con sus experiencias, capacidades e intereses. Tanto el sector público como el privado se benefician cuando los empleadores tienen acceso a gente con la mejor experiencia y las mejores calificaciones. Es perfectamente entendible que alguien dentro del gobierno que haya concluido que la biotecnología es una tecnología positiva y benéfica pase a trabajar para una compañía de biotecnología, al igual que alguien que piense de manera diferente y encuentre empleo dentro de una organización que se oponga a la biotecnología agrícola.

La cantidad total de países, sin mencionar a los agricultores, que han aceptado la biotecnología en la agricultura, sugieren que no se trata de una influencia en contra de la ley, sino que en lugar de ello, se trata de una tecnología útil y de una ciencia adecuada que han sido factores decisivos.

Enlaces sugeridos:

The European Commission (La Comisión Europea):

http://ec.europa.eu/

United Nations Development Programme (Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas):

http://hdr.undp.org/en/media/completenew1.pdf

United Nations Food and Agricultural Organization (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación):

http://www.fao.org/biotech/stat.asp

United Nations World Health Organization (Organización Mundial de la Salud de las Naciones Unidas):

http://www.who.int/foodsafety/publications/biotech/biotech_en.pdf

En pocas palabras

Situación...
Algunas personas que se oponen a la biotecnología agrícola acusan a Monsanto de influir en los gobiernos, pues han existido personas del gobierno que buscan empleo en Monsanto y personas que trabajaron en Monsanto que llegan a ejercer cargos públicos.

Conclusión...
Un gran número de organizaciones han dado apoyo a la biotecnología agrícola. Es común que una persona con experiencia en un área determinada busque un empleo que le sea afín y esto no significa que exista relación alguna entre el antiguo empleador y el nuevo.