¿Debe ser patentable la tecnología crucial?

Un informe reciente de un grupo canadiense llamado ETC (anteriormente llamado RAFI) critica fuertemente los cultivos biotecnológicos que ayudarían a enfrentar los retos del cambio climático. Con igual fuerza critica a las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales que se asocian con particulares que poseen patentes.

El informe subraya la importancia de los rasgos biotecnológicos, dice que protegerían a las plantas contra los estreses causados por el cambio climático pero critica fuertemente las inversiones del sector privado y la protección de la investigación y el desarrollo que se requieren para perfeccionar tales productos. (Los rasgos son propiedades que pueden incorporarse a las plantas para protegerlas contra los estreses como son la sequía o la incursión de la sal). 

Monsanto concuerda con el ETC en que la biotecnología puede ser una herramienta decisiva para ayudar a que la agricultura satisfaga las necesidades mundiales de alimentos. A diferencia de la ETC, entendemos que las asociaciones públicas-privadas, incluyendo aquellas que involucran a la tecnología patentada, son importantes para perfeccionar las nuevas herramientas para los agricultores en los países desarrollados y en desarrollo.

Muchos expertos aceptan que los modelos basados en el mercado ofrecen métodos más sostenibles para el desarrollo y la implementación de los productos para los agricultores. Monsanto invierte más de $2 millones de dólares americanos por día en investigación y desarrollo (I+D) para desarrollar las herramientas que los agricultores requieren para mejorar sus medios de vida y satisfacer las necesidades de la sociedad. El cambio climático pondrá nuevos retos para los agricultores de todo el mundo y Monsanto y otras compañías están realizando inversiones en I+D para ayudar a que los agricultores enfrenten tales retos. La protección de las patentes permite que las compañías vean un rendimiento en sus inversiones y ello permite que se realicen más inversiones en I+D y en el desarrollo de los productos. Este ciclo de inversión-ganancias impulsa la innovación de los productos que responden a las necesidades de los agricultores.

El noventa por ciento de los agricultores que usan rasgos biotecnológicos son pequeños agricultores en los países en desarrollo que tienen acceso a estos productos mediante los canales tradicionales del mercado y eligen utilizarlos en sus explotaciones (fuente:ISAAA [International Service for Acquisition of Agri-Biotech Applications, Servicio Internacional de Adquisición de Aplicaciones de Biotecnología Agrícola]). Estamos comprometidos con la continua innovación de productos para estos agricultores.

Sin embargo, también reconocemos la importancia de la innovación de productos para aquellos agricultores que no son nuestros clientes y quienes no pueden tener acceso a la tecnología mediante los canales tradicionales del mercado.  Por esa razón, uno de los valores centrales para Monsanto es el compartir conocimientos y tecnología para ayudar a los agricultores en los países en desarrollo.  Esto lo realizamos mediante asociaciones públicas-privadas que combinan las virtudes y la experiencia de nuestras organizaciones respectivas y nos permiten beneficiar a los agricultores de escasos recursos de una forma en la que ninguno de nosotros lo podría hacer por sí mismo.

Algunos ejemplos específicos de este modelo son:

1.Compartir los Productos: Semilla Híbrida Convencional en Malawi. En el año 2005, Malawi sufrió una grave sequía y seria escasez de alimentos. Monsanto donó semillas de maíz para mayor producción y trabajó al lado del gobierno de Malawi en el desarrollo de organizaciones para entregar tales semillas a los agricultores que más las necesitaban. La calidad de las semillas junto con los fertilizantes y la buena temporada de lluvias proporcionó suficiente maíz para alimentar a un millón de personas durante un año.

2.Compartir Tecnología: Rasgos Biotecnológicos para Cultivos de Subsistencia. Por más de una década, Monsanto ha proporcionado tecnología y conocimientos --así como provisión de fondos-- a organizaciones de investigación del sector público que se especializan en el perfeccionamiento de cultivos para el mundo en desarrollo. Los rasgos biotecnológicos y las metodologías desarrolladas por los productos comerciales de Monsanto han sido donados para mejorar el frijol de vaca, la yuca, el arroz, la patata dulce, la papaya y otros cultivos que no son parte de nuestro programa comercial de I+D.

3.Compartir Productos y Tecnología: Maíz de Uso Eficiente para áfrica. Más recientemente, Monsanto se unió a una asociación público-privada que sentó precedentes dirigida por la Fundación Africana de Tecnología Agrícola (AATF, por sus siglas en inglés) para llevar maíz tolerante a la sequía a pequeños agricultores en áfrica. La asociación llamada Maíz de Uso Eficiente del Agua para el áfrica (Water Efficient Maize for Africa, WEMA) se fundó como respuesta a la creciente demanda por parte de agricultores africanos, líderes y científicos para hacer frente a los efectos devastadores de la sequía en agricultores a pequeña escala. La Fundación Bill y Melinda Gates  y la Fundación Howard G. Buffett, combinarán los conocimientos científicos del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), de la Fundación Africana de Tecnología Agrícola (African Agriculture Technology Foundation, AATF) junto con Monsanto para el beneficio de los pequeños agricultores del áfrica. 

Monsanto proporcionará datos y materiales de nuestro programa comercial sin royalties de tolerancia a la sequía que incluye germoplasma patentado, herramientas de reproducción avanzadas y rasgos de tolerancia a la sequía que se han desarrollado conjuntamente con BASF. A la AATF se le ha concedido una licencia para desarrollar, probar y a la larga, distribuir las variedades mejoradas a las compañías de semillas de áfrica sin el cobro de royalties. Como parte del WEMA, se desarrollará tecnología avanzada en forma de variedades de maíz modificado genéticamente y  de maíz tolerante a las sequías de reproducción convencional. Varias compañías de semillas africanas ofrecerán a los agricultores las variedades mejoradas. Los agricultores podrán elegir el adoptarlas o podrán elegir continuar cultivando las variedades que actualmente están utilizando.

Para mayor información con respecto al proyecto WEMA, se puede visitar el sitio en Internet www.aatf-africa.org.

Para satisfacer las necesidades futuras de alimentos en el planeta, necesitamos colaborar y contar con asociaciones. Creemos que las organizaciones de todas partes del mundo y de todos los sectores, trabajando conjuntamente, pueden ofrecer los mayores beneficios a los agricultores del mundo, y como resultado, a todos los demás.

La tecnología agrícola, incluyendo a la biotecnología, es parte de la solución a los retos que enfrenta la agricultura, incluyendo los que se relacionan con el cambio climático. La tecnología beneficia a los agricultores de todos los sectores económicos. Las patentes no son una barrera para llevar esta tecnología a los pobres. En lugar de eso, facilitan la innovación tecnológica que beneficia a todos los agricultores, incluyendo a aquellos de más escasos recursos.

En pocas palabras

Situación...
Existe gente que se opone a que la tecnología de rasgos genéticos incorporados a las semillas sea patentable por la importancia que tiene para la humanidad.

Conclusión...
La biotecnología es decisiva para satisfacer las necesidades del mundo en el futuro, por ello, teniendo acceso a la inversión que proporciona el pago por la tecnología se pueden desarrollar mejores semillas que aumenten la productividad y disminuyan el impacto ambiental.