Desafíos del Cambio Climático

Por qué se necesitan ya nuevas tecnologías agrícolas

No cabe duda de que el calentamiento global está en marcha. El Panel Científico de EE.UU. sobre Cambio Climático comunicó en su informe de mayo de 2008, titulado Los Efectos del Cambio Climático sobre la Agricultura, los Recursos de Tierras y Aguas y la Biodiversidad, que “ya se están produciendo numerosos y sustanciales impactos del cambio climático sobre los recursos naturales de los EE.UU.…que probablemente se exacerben a medida que aumente el calentamiento”. El informe prosigue subrayando los desafíos significativos que ello representa para la agricultura:

  • Con incrementos del CO2 y la temperatura, el ciclo de vida de los cultivos de cereales y oleaginosas probablemente progrese más rápidamente. Pero, con el aumento de la temperatura, estos cultivos fracasarán con mayor frecuencia.
  • Los productos para consumo de muchos cultivos de vegetales – como tomates, cebollas, frutas – son seguramente más sensibles al cambio climático que los cereales y oleaginosas.
  • Es probable que el cambio climático produzca una migración hacia el norte de las malezas y muchas plagas de insectos. Numerosas malezas responden en forma más positiva al aumento del CO2 que la mayoría de los cultivos convencionales, en particular las malezas C3 “invasivas”.
  • La presión de las enfermedades sobre los cultivos y los animales domésticos probablemente aumente, como resultado de primaveras más tempranas e inviernos más cálidos.

Se necesitan nuevas tecnologías para responder a estos desafíos. Ya se están logrando progresos significativos mediante la aplicación de técnicas de mejoramiento de cultivos, biotecnología y asociaciones innovadoras, tanto dentro de la industria como entre la industria y otros interlocutores: el mundo académico, investigadores del gobierno y ONGs. Sin embargo, siguen existiendo barreras artificiales que aún obstaculizan la adopción generalizada de aquellas tecnologías que justamente podrían ayudar a enfrentar los desafíos que ya plantea el cambio climático. Este breve resumen se propone definir los términos clave y presentar los hechos relativos al calentamiento global, así como destacar las necesidades que las nuevas tecnologías agrícolas son capaces de satisfacer en la actualidad.

¿Qué son los "Gases de Invernadero"?

Los gases de invernadero (GI) no afectan a la radiación solar que nos llega, pero absorben la radiación infrarroja que la tierra emite hacia el espacio. El agua es la fuente más importante de GI, siendo responsable de aproximadamente el 90% del “efecto invernadero” de 15.5ºC (en otras palabras, la temperatura global media sería de alrededor de 17.8ºC bajo cero si no hubiera efecto invernadero). El dióxido de carbono (CO2) es la siguiente fuente en importancia (4-8%), seguido por el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O). La agricultura es una fuente global relativamente importante tanto de CH4 (ganado) como de N2O (fertilizantes).

¿Está aumentando la temperatura de la Tierra?

Sí, todas las observaciones directas e indirectas (glaciares, fechas de migraciones, deshielo del casquete polar ártico, etc.) confirman que las temperaturas de la superficie están aumentando. El aumento de la temperatura de la superficie de la Tierra en el hemisferio norte se está acelerando y sube en la actualidad 0,5ºC por década.

¿Contribuye la población al calentamiento global?

Muchas actividades del ser humano tienen cierto impacto potencial sobre el clima: la deforestación, la irrigación, la contaminación de la atmósfera, el consumo de combustibles fósiles son algunos ejemplos. Existe creciente evidencia de que el efecto neto de las emisiones de GI se ha tornado dominante en los últimos 40 años, produciendo la tendencia acelerada al calentamiento que se observa actualmente. El efecto directo de calentamiento debido a los GI producidos por el hombre ya corresponde a un 2% de aumento de la absorción de radiación solar. Esto equivale a llevar la Tierra 1.610.000 kilómetros más cerca del sol. Y la concentración de esos gases continúa en aumento.

¿Cuál es el pronóstico climático?

Independientemente de lo que se haga para disminuir las emisiones de GI, las temperaturas seguirán aumentando –con mayor rapidez a mayores latitudes. Los pronósticos sobre precipitaciones son menos precisos, pero se prevé que se expandan regiones actualmente áridas, y que aumenten las precipitaciones en mayores latitudes. Será cada vez más frecuente el stress por calor y humedad (tanto por sequía como por exceso de agua).

¿Qué significará esto para la agricultura?

El aumento del CO2 y la temperatura seguirán produciendo algunos beneficios en el corto plazo, pero a la larga sufrirá el rendimiento de los cultivos y la productividad del ganado, debido a la mayor frecuencia de pérdidas relacionadas con el stress. Los insectos, malezas y plagas se extenderán con toda probabilidad hacia el norte en los EE.UU., agravando así el problema. Por supuesto, la demanda de productos agrícolas ya se encuentra a niveles sin precedentes, y es poco probable que esto se modifique en el futuro, debido al crecimiento de la población, las nuevas preferencias en materia de alimentos y la demanda por combustibles renovables.

¿Cómo puede la nueva tecnología agrícola ayudar a satisfacer las necesidades?

La sociedad exigirá cada vez más cantidad de productos agrícolas, incluyendo alimentos, forraje y combustibles, pero además exigirá que los sistemas de producción agrícola sean capaces de demostrar un perfil global sustentable. La seguridad alimentaria, el medioambiente, la salud pública y los factores socioeconómicos seguirán siendo prioridades clave. Las nuevas tecnologías agrícolas pueden lograrlo de varias maneras:

  • Las técnicas modernas de mejoramiento de cultivos colaboran para adaptarse al cambio climático y lograr mayores rendimientos, que a su vez reducen la extensión de terreno para la agricultura, liberando así potencialmente más tierra para su conservación.
  • La biotecnología agrícola ofrece los medios para producir sistemas de protección de cultivos por energía solar, evitando el consumo de combustibles fósiles, asociados con la producción y aplicación de plaguicidas convencionales.
  • La biotecnología agrícola puede reducir la necesidad de siembra directa, obtiene mayores rindes y disminuye la probabilidad de pérdida de rendimiento debida a stress por falta o exceso de agua.
  • Se encuentran actualmente en desarrollo varias modificaciones genéticas (traits) tolerantes al stress, como la tolerancia a la sequía, que ayudarán aún más a proteger y mejorar los rindes.
  • La eficiencia del uso de nitrógeno también es un trait clave que tiene el potencial de reducir significativamente las emisiones de GI y otros efectos indeseables del uso de fertilizantes sobre el medioambiente.

El aumento de eficiencia de los sistemas agrícolas que se obtienen con la aplicación de las nuevas tecnologías agrícolas habrá de resultar en mayor producción utilizando menos tierras y reducirán colectivamente la cantidad de recursos necesarios por unidad de producción.

Bibliografía

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  • US Climate Change Science Panel Report. 2008. The Effects of Climate Change on Agriculture, Land Resources, Water Resources, and Biodiversity.