Una segunda oportunidad para obtener el máximo rendimiento

13/11/2009

Buenos Aires, Noviembre de 2009 -

Producir maíz de segunda representa una alternativa interesante tanto por la diversificación de cultivos –especialmente importante ante al riesgo climático de estas últimas campañas-, como por los mejores márgenes que se obtienen frente a la soja de segunda y en la rotación.

El maíz de segunda es aquel maíz que se siembra luego de un cultivo de invierno como el trigo, la cebada, las legumbres o los verdeos. Se trata de un cultivo que se realiza detrás de otro cultivo de crecimiento inverno-primaveral en la misma campaña agrícola.

En la Argentina se conoce la práctica habitual de sembrar soja de 2da sobre gran parte del trigo cosechado, en un porcentaje cercano al 61% de esa superficie. En esta campaña, sobre una siembra de unas 2,7 millones de hectáreas de trigo, hay estimaciones que indican que podrían sembrarse unas 200.000 hectáreas con maíz de segunda.

El principal motivo de sembrar maíz de segunda sobre cultivos de invierno es la rotación, acompañado de excelentes rendimientos para la época de siembra y a los favorables resultados económicos que pueden esperarse esta campaña.

El maíz de segunda tiene mejor respuesta que la soja a un atraso en la fecha de siembra.


Rotación Bianual Trigo / Maíz de 2da – Soja de 1ra:

El maíz no sólo tiene mejor respuesta que la soja a un atraso en la fecha de siembra, sino que tiene un mejor margen bruto. En una rotación trigo-maíz de segunda-soja genera una ecuación que es unos 206 dólares por hectárea mayor a la de trigo-soja y más sustentable. Siguiendo el concepto de rotación de cultivos y considerando que el maíz genera 16% de beneficio adicional al rinde de soja que se sembrará al año siguiente, la ecuación económica se inclina a favor de la fórmula Trigo/Maíz de 2da – Soja de 1ra.

Margen Bruto

Rendimiento de maíz de Segunda vs Soja de Segunda

Analizando una sola campaña, el margen bruto del maíz de segunda –calculando rindes promedios de 70 quintales por hectárea- ronda los U$S 344/ha, otorgando al productor un beneficio de 93 U$D/ha más que la soja de segunda. Frente a los costos de implantación, protección, cosecha y comercialización, que en el maíz de segunda son cercanos a los 500 U$S/ha; cabe; cabe considerar que estas cifras sin duda compiten seriamente con la soja de segunda en el aspecto económico, según puede verse en el cuadro siguiente:

Precios Cocecha

Extracción de nutrientes (Balance Nutricional)

Finalmente, la comparación económica del maíz de Segunda con la de la soja de segunda cambia significativamente si, incorporando un análisis de sistema de producción sustentable en el tiempo, se analiza el esquema de balance de nutrientes, evaluando la pérdida neta de elementos por tonelada cosechada en ambos cultivos y valuando esa extracción a través del precio de los fertilizantes que contienen estos elementos (urea, fosfato diamónico y sulfato de potasio).

Este análisis de los resultados económicos incorporando el Balance de Nutrientes fue realizado por el INTA Marcos Juárez, durante el trienio 2005/6 – 2007/8 en el sudeste de Córdoba. Este mismo análisis proyectado con los valores actuales de insumos y cereales, arroja una importante diferencia a favor del maíz, con un margen 38% superior al de la soja de Segunda.

Campaña 2009/10

Consideraciones Agronómicas: La rotación Trigo / Maíz de 2da tiene aspectos diferenciales respecto a la rotación Trigo / Soja de 2da:

1) Balance de carbono: el aporte de Carbono orgánico al suelo en la rotación trigo/maíz es de 8,5 ton de Carbono. De acuerdo a Dr. Andriulo (EEA Pergamino), el aporte mínimo anual para mantener el stock de Carbono es de 4 ton/ha año. Trigo/maíz duplica dicho valor.

2) Estructura física y química del suelo: el aporte de alto volumen de rastrojos brindará cobertura por un largo período posterior a la cosecha del maíz. En suelos degradados, tan alto aporte de Carbono genera una rápida mejora en las características físicas del suelo (porosidad, aireación, infiltración).

3) Degradación Hídrica y Eólica: en lotes con graves problemas de erosión hídrica y eólica tal cobertura mitiga drásticamente los procesos de erosión.

4) Rotación de principios activos: al ocupar espacios correspondientes a soja de 2da predominante en toda la Pampa Húmeda, la rotación con maíz de 2da permite disminuir la aparición de plagas y enfermedades. Adicionalmente, al aplicar principios activos diferentes al glifosato (Acetoclor y Atrazina) disminuye el riesgo de aparición de resistencia en malezas.

5) Extracción de nutrientes: dado que el cultivo de soja es un gran extractor de nutrientes, principalmente Fósforo, combinar cultivos como trigo y maíz de segunda logra que la extracción y recuperación de nutrientes sea mas equilibrada porque son menores los requerimientos de Fósforo para las gramíneas, es mayor el aporte por fertilizantes nitrogenados y altos los volúmenes de rastrojos aportados.

6) Beneficios en cultivos subsiguientes: resulta evidente que la participación del maíz en la rotación de siembra directa cumple un papel fundamental en el mantenimiento de las condiciones que permiten la máxima expresión del rendimiento de los cultivos que lo suceden. Según datos estadísticos de diversas instituciones, el maíz aporta 16% adicional de rendimiento a la soja de primera que lo sigue en la rotación. Es decir, la secuencia trigo / maíz de 2da brinda dos efectos beneficiosos, mejora el rendimiento del cultivo posterior y provee al suelo de rastrojos de elevada cantidad y calidad, evitando que el suelo quede descubierto por un período prolongado.


Como conclusión, técnicamente el maíz de segunda es hoy una importante alternativa de producción ya que se logran buenos rindes y beneficios en la rotación; económicamente los resultados son favorables porque arrojan buenos MB anuales y bianuales y el mercado de granos es promisorio porque los precios de maíz se encuentran en alza y los de soja en baja.

Fuente: Ing. Luis E. Silva. Supervisor de Transferencia Tecnológica. Equipo de Marketing Dekalb®.


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