Monsanto asumirá un compromiso de triple base

04/06/2008

Monsanto asumirá un compromiso de triple base para duplicar el rendimiento en tres importantes cultivos, lograr un uso más eficiente de los recursos naturales y mejorar la calidad de vida de los productores. También financiará tareas de investigación en el sector público con miras a lograr descubrimientos en trigo y arroz.

ST. LOUIS (4 de junio de 2008) – En el día de hoy, Monsanto Company anunció su compromiso de triple base, orientado a contribuir a aumentar la producción mundial de alimentos en vistas de su creciente demanda, de la limitación de los recursos naturales y el cambio climático registrado. La empresa se comprometió a trabajar en conjunto con otras compañías, grupos de ciudadanos y gobiernos, para lograr enfrentar uno de los mayores desafíos del siglo XXI.

“La agricultura es uno de los mayores desafíos que enfrenta el planeta hoy”, dijo Hugh Grant, presidente del Directorio, de la empresa y CEO de Monsanto, al comunicar el compromiso basado en satisfacer las necesidades de una población mundial que, posiblemente en el 2050, llegue a ser de nueve mil millones de personas. “Juntos debemos satisfacer la creciente demanda de alimentos, fibras y energía, poniendo constantemente foco en el cuidado del medioambiente. En pocas palabras, el mundo necesita producir más, conservando más.”

“Como empresa agropecuaria focalizada en aumentar los rindes de los cultivos, haremos nuestra parte”, dijo. “Pero eso también requerirá del esfuerzo y trabajo en conjunto con otras organizaciones con distintos puntos de vista, para abordar los enormes desafíos que enfrentamos todos.”

El compromiso de triple base de Monsanto para aumentar la sustentabilidad de los rindes incluye:

• El desarrollo de semillas mejoradas Trabajaremos para que en 2030, el rendimiento de los cultivos centrales de la compañía, el maíz, la soja y el algodón, se multipliquen en relación a la producción alcanzada en 2000. Nuestra empresa también aportará una subvención de US$10 millones dirigida a acelerar la investigación en el sector público, con el fin de lograr nuevos descubrimientos en relación a los rindes del trigo y el arroz.

• La conservación de los recursos – Para 2030, Monsanto desarrollará semillas que reducirán en un tercio la cantidad de recursos necesarios para producir cultivos. Trabajaremos en unidad con otros actores para hacer frente al deterioro del medio ambiente y la calidad del agua en importantes zonas agrícolas.

• Ayuda para mejorar la calidad de vida de los agricultores – Nuestra empresa está comprometida en ayudar a mejorar la calidad de vida de los productores. Para 2020 esperamos abordar un total de 5 millones de trabajadores de bajos recursos de zonas agropecuarias.

“Nos estamos comprometiendo con esta iniciativa luego de involucrar a muchos de nuestros agricultores, clientes, políticos, científicos, organizaciones no gubernamentales (ONG) y expertos en temas académicos. Les preguntamos: ¿Qué debe hacer la agricultura para ser más sustentable?, y nuestro compromiso refleja de qué manera pondremos en práctica sus consejos”, dijo Grant.

Al discutir los desafíos que enfrenta la agricultura, Grant mencionó que, por primera vez en diez décadas, el mundo enfrenta una significativa suba en el precio de los alimentos, originada en gran parte por la demanda de alimentos con mayor contenido proteico en países como China e India, como también por la suba de los precios de la energía, los cuales se han cuadruplicado en los últimos cinco años. Los expertos dicen que entre hoy y el año 2050, será necesario producir tanta cantidad de alimentos como en los últimos 10.000 años. Debido a que la agricultura consume el 70 por ciento de la totalidad mundial de agua dulce y abarca más de la mitad de la tierra habitable, la mayor parte del aumento de la producción debe provenir del crecimiento de los rindes de los cultivos.

La preocupación por el cambio climático también ha aumentado. Los expertos advirtieron que los ocho años más calurosos registrados corresponden a la última década.

Grant dijo que la calidad de vida de los mil millones de agricultores en el mundo, es una parte fundamental en esta ecuación. Esto incluye tanto a los productores comerciales como a decenas de millones de pequeños productores de bajos recursos que viven con menos de US$2 por día.
Grant dijo que Monsanto invierte, en promedio, más de US$2 millones por día en investigación agrícola. Sin embargo, mencionó que las asociaciones con otros actores, son esenciales para desarrollar y presentar propuestas con el fin de hacer frente a estos desafíos mundiales.
A continuación se detallan algunos ejemplos de los compromisos que asumirá Monsanto para concretar su compromiso de triple base:

Desarrollo de mejores semillas
El programa de investigación de Monsanto se centra en aumentar los rindes de sus tres cultivos clave: maíz, soja y algodón, empleados para la producción de alimentos, forrajes, fibras y combustible. Los productos de la empresa en proceso de investigación utilizan técnicas de mejoramiento concretas para desarrollar germoplasma con mayores rindes. Otras tecnologías originan eventos biotecnológicos que proporcionan una mejor protección contra plagas y un mejor control de malezas. Conforme a este nuevo compromiso, el objetivo de Monsanto es duplicar para 2030 el rinde de estos tres cultivos en aquellos países donde los agricultores tienen acceso a opciones de semillas ya vigentes en el mercado, y a aquellas nuevas variedades que serán ofrecidas por la compañía.

Esto significaría, que la producción de maíz en los mercados agropecuarios de Argentina, Brasil y Estados Unidos llegaría a un promedio de 13,81 toneladas por hectárea para el año 2030, en comparación con las 6,81 toneladas por hectárea en 2000. La producción de soja en esos países aumentaría de un promedio de 2,66 toneladas por hectárea en el año 2000 a 5,3 toneladas por hectárea en 2030. El algodón aumentaría de 619 Kg por hectárea a 1239 Kg por hectárea.
Por cinco años, Monsanto aportará una subvención de US$10 millones dirigida a la investigación en arroz y trigo, y será administrada por un panel de expertos mundiales en producción de alimentos de países en desarrollo. El arroz y el trigo se consideran dos cultivos clave para la seguridad alimentaria, pero no son foco de negocio de la compañía. El presidente de este panel será designado en poco tiempo. Un panel de jueces independientes seleccionará un proyecto por año, el cuál recibirá una subvención de US$2 millones. Los detalles de este programa se desarrollarán y anunciarán en los próximos meses.

Conservación de recursos
La investigación que Monsanto realiza actualmente está orientada al desarrollo de nuevos productos de maíz, soja y algodón, que originarán una mayor producción por unidad de tierra y una reducción en el uso de la energía, fertilizantes y agua por unidad producida. Monsanto controlará el progreso de sus productos con el objetivo de reducir en un tercio la cantidad acumulativa de recursos clave requeridos por unidad de producción, como la tierra, el agua y la energía.
Monsanto también participará en una serie de asociaciones para abordar temas medioambientales fundamentales relacionados con la agricultura.

Ayuda para mejorar la calidad de vida de los agricultores
El tercer elemento del compromiso de Monsanto consiste en mejorar la calidad de vida de los agricultores, incluidos los pequeños productores y los de escasos recursos. Parte de este compromiso es ofrecer productos que aumenten la productividad y reduzcan los riesgos involucrados en la agricultura, como por ejemplo, la disminución de la cantidad de insumos para controlar insectos, malezas y otros factores que contribuyen a reducir el rendimiento.
La disponibilidad de estos nuevos productos comerciales puede ayudar. En India, por ejemplo, según estudios realizados por terceros, el uso de algodón protegido de insectos ha aumentado los rindes en más del 50% y las ganancias de los productores, en más de US$250 por hectárea.
En circunstancias especiales, para los productores de escasos recursos, Monsanto también se compromete a compartir sus conocimientos técnicos con el fin de facilitarles el acceso a la tecnología agrícola moderna.

Por ejemplo, uno de estos primeros proyectos anunciado en marzo, se trata de un trabajo conjunto entre la Fundación de Tecnología Agrícola de África (AATF), el Centro Internacional para la Mejora en Maíz y Trigo (CIMMYT) y Monsanto para desarrollar maíz tolerante a la sequía para África, que estará disponible para los productores sin que tengan que pagar regalías.
La AATF lidera este proyecto en el cual Monsanto y el CIMMYT están donando germoplasma único y pericia en tecnología. Además, Monsanto aporta herramientas de mejoramiento y los mismos genes usados para lograr un uso eficiente del agua que aquellos desarrollados para los mercados comerciales mundiales. La Fundación Bill y Melinda Gates y la Fundación Howard G. Buffett proporcionan financiamiento para la prueba y desarrollo de productos en África. Los investigadores gubernamentales de Kenya, Uganda, Tanzania y Sudáfrica también tienen una función clave en esta asociación entre el sector público y el privado llamada Maíz eficiente en el uso del agua para África (WEMA).

Entre otras asociaciones, Monsanto trabajará también con instituciones públicas para desarrollar productos para cultivos no comerciales que sean importantes en algunas partes del mundo, incluidas mandioca y papaya, entre otros.

“Estos compromisos representan el comienzo de un viaje que expandiremos y profundizaremos en los próximos años. Informaremos sobre nuestro progreso a medida que involucremos a toda nuestra organización en esta tarea”, dijo Grant.

Monsanto Company es un proveedor mundial líder en la provisión de soluciones tecnológicas y productos agrícolas que mejoran la productividad de los agricultores y la calidad de los alimentos.

Para obtener mayor información, visite: www.monsanto.com