La posición de Monsanto con respecto a la opinión favorable de CTNBio sobre el maíz MON 810

29/08/2007

(San Pablo, 29 de agosto de 2007).- Monsanto considera que la decisión de la Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio) de lanzar al mercado nacional su YieldGard® (MON 810), que garantiza la resistencia del maíz a los insectos y las plagas, es una victoria hacia la práctica de una agricultura más sustentable.

Desarrollado por Monsanto con el propósito de proteger los cultivos de maíz de algunas de las plagas que comúnmente los atacan, gracias a la expresión de una proteína del Bacillus thuringiensis (Bt), una bacteria que naturalmente se encuentra en la tierra y que, debido a su acción insecticida, ha sido utilizada durante décadas en la agricultura orgánica, el maíz YieldGard® actúa específicamente en las plagas objetivo, sin afectar a otros insectos.

La adopción de la tecnología YieldGard permitirá que los agricultores brasileños disminuyan las aplicaciones de insecticidas, y de esta manera reduzcan los daños producidos al medioambiente, como así también mejoren su calidad de vida y contribuyan a la oferta de alimentos más sanos en el mercado.

La prueba de los beneficios que ofrece la tecnología YieldGard® al medioambiente es el resultado del estudio “Cultivos GM: los primeros diez años – impactos sociales, económicos y ambientales”, (2007) escrito por los  economistas Graham Brookes y Peter Barfoot, de la empresa consultora inglesa PG Economics, el cual muestra una reducción de 7 mil toneladas de pesticidas agrícolas utilizados en los cultivos de maíz resistentes a los insectos y las plagas (Bt) desde su adopción en 1997.

Por ese motivo, cuando se compara la variación anual del uso de agroquímicos en cultivos derivados de la biotecnología con los cultivos convencionales desde 1996 hasta 2005, el uso mundial de los herbicidas/insecticidas en el cultivo de plantas transgénicas se redujo alrededor de 224 mil toneladas, el equivalente a alrededor del 40% del volumen actual de pesticidas aplicados a los cultivos en la Unión Europea. Además de reducir el impacto ambiental que surge de la aplicación de agroquímicos en más de un 15% en los últimos diez años, sólo en el año 2005, la disminución de la emisión de CO2 (dióxido de carbono) como resultado de las nuevas tecnologías agrícolas, equivale a eliminar cuatro millones de autos de las carreteras en un año.

La seguridad de los alimentos es también otro beneficio importante agregado a la tecnología YieldGard®, debido a su resistencia a los insectos y las plagas. La menor aparición de gusanos en los cultivos de maíz también puede contribuir a la disminución de la aparición de micotoxinas, hongos que son dañinos para la salud de los seres humanos y de los animales, que quedan en los granos luego de ser atacados por los insectos.

De acuerdo con una encuesta sobre el desarrollo de la tecnología YieldGard® en los Estados Unidos en 2005, publicada en 2006 por el Centro Nacional para Políticas Alimentarias y Agrícolas (NCFAP, por sus siglas en inglés), cerca de 34 estados de los Estados Unidos sembraron 11,2 millones de hectáreas durante ese año, un 34% más que en el año 2004. La ganancia neta con la adopción fue de u$s 197 millones en 2005. Asimismo, cuando se compara con el año 2004, el uso de esta tecnología proporcionó a los agricultores estadounidenses mayores cultivos (aumento de la productividad en un 24%), una reducción en el uso de pesticidas (27% menos) y beneficios económicos (aumento del 26% en las ganancias).

Monsanto cree que CTNBio ha cumplido con la resolución judicial al aprobar primero las normas de coexistencia determinadas por el tribunal e informa que todavía está esperando la publicación oficial del Anuncio de CTNBio y la confirmación de su aprobación final, para continuar con los siguientes pasos en lo que respecta a la legislación sobre semillas.